Foto de portada: Cordón ecológico del río Piraí en Santa Cruz de la Sierra, ejemplo de bosque urbano de regulación. Foto: Cortesía de Marcelo Parejas Terrazas.

 

El crecimiento de las poblaciones en las ciudades crea oportunidades para que los bosques urbanos generen servicios ecosistémicos críticos para el bienestar humano y la biodiversidad. Nuestro desafío es expandir estratégicamente los bosques urbanos y proporcionar a las comunidades, en particular las vulnerables, con vidas más saludables, felices y enriquecidas.

Los árboles se eliminan con demasiada frecuencia para la urbanización, acción bien capturada por la letra de Joni Mitchell: “Pavimentaron el paraíso y colocaron un estacionamiento”. Las áreas urbanas a nivel mundial se expandirán para acomodar las tendencias de crecimiento y migración de la población. Sin embargo, los habitantes urbanos se benefician enormemente con árboles en su hábitat, y ese fue el tema del Día Internacional de los Bosques 2018; Bosques y Ciudades Sostenibles. Las áreas urbanas tienden a concentrar pobreza y enfermedad, y los árboles pueden ayudar a aliviar estos problemas a través de sus servicios ecosistémicos. Nuestro desafío global es cultivar bosques urbanos y mantener el bienestar humano y la biodiversidad.

La belleza de un Bosque Urbano en Santa Cruz de la Sierra
El Bosque Urbano en Santa Cruz de la Sierra – Foto cortesía de la Página de Facebook: “Por + Árboles”

El bosque urbano está definido para comprender todos los árboles en el área urbana, incluyendo los árboles de calles individuales y grupos pequeños de parques con árboles, así como bosques periurbanos que se extienden al área metropolitana exterior. Dentro del bosque urbano, los tipos de bosque incluyen parques urbanos y bosques urbanos, mini-parques y jardines con árboles, árboles en las calles o en plazas públicas, y cualquier otro espacio verde con árboles, como corredores ribereños, techos verdes y viveros. Las áreas urbanas ocupan el 4% de la superficie terrestre del planeta, y si se plantan con una densidad de árboles promedio global, podrían contener 121 mil millones de árboles. Los bosques urbanos pueden llegar a tener más de 10 mil millones de árboles, con más de 100 géneros, que se siembran cada vez más en función de los servicios  ecosistémicos que pueden brindar.

Estableciendo el papel de los servicios ecosistémicos

Los servicios ecosistémicos de los árboles se pueden clasificar como culturales (p. Ej., espirituales, recreativos), de aprovisionamiento (p. ej., alimentos, fibra, agua), de regulación (p. ej., control de clima e inundaciones) y de apoyo (p. ej., polinización, formación de suelo). El efecto y causa entre estructura de árbol y servicios funcionales incluyen lo obvio, como cosechar una manga, hasta procesos que solo los investigadores pueden notar tales como enfriamiento de edificios a través de la sombra, enfriamiento del aire a través de la transpiración, mitigación del ruido a través de la amortiguación y limpieza del aire y el agua a través de la filtración. En general, los servicios ecosistémicos son mayores desde árboles de hoja perenne con grandes áreas de hojas debido al papel funcional de la copa del árbol.

La organización mundial para la alimentación y la agricultura – FAO mapeó cómo los bosques urbanos permiten avanzar en nueve Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas: sin pobreza, hambre cero, buena salud y bienestar, agua limpia y saneamiento, energía accesible y limpia, trabajo digno y crecimiento económico, acción climática, vida en la tierra, y ciudades y comunidades sostenibles.

Tabla de servicios de los bosques urbanos ODS

Un análisis preliminar sugiere un retorno promedio de la inversión de $us 2,25 por cada dolar invertido en árboles urbanos, y este retorno mayor al 100% no incluye todos los servicios (anteriormente mencionados). Los servicios de los bosques urbanos son invaluables para los residentes vulnerables y de baja capacidad económica, sin alimentos, agua y seguridad energética, quienes pueden encontrar en estos bosques nutrición, agua limpia, leña y refugio, así como trabajos y una sensación de propósito.


La atención médica, la educación y el gasto militar generalmente consumen la mayor fracción de presupuestos gubernamentales, y los árboles ayudan con la prevención de enfermedades, terapia y recuperación, logrando una población más sana y feliz. Los bosques urbanos pueden contribuir al décimo ODS sobre paz, instituciones justas y fuertes al proporcionar espacios compartidos que mejoren la cohesión de la comunidad a través de edades, culturas e ingresos. Las evidencias respecto a los bosques urbanos sugieren que estos contribuyen al undécimo de los ODS sobre industria, innovación, e infraestructura, generando $us 148 mil millones anuales en los EEUU de los gastos de arboricultura y diseño del paisaje. Se estimó que el bosque urbano de Londres tenía 8.421.000 árboles produciendo anualmente beneficios de £ 132,7 millones (sin incluir todos los servicios), un costo de reemplazo de £ 6,12 mil millones, y un valor de amenidad de £ 43,3 mil millones. El estudio de Londres fue extrapolado a las megaciudades de Beijing, Buenos Aires, El Cairo, Estambul, Los Ángeles, Ciudad de México, Moscú, Mumbai y Tokio y el beneficio anual estimado de los bosques dentro de estas áreas metropolitanas tenía un valor medio anual de $us 505 millones, el potencial para obtener casi $us 1 mil millones en beneficios anuales y un valor total adicional de $us 7,9 mil millones en almacenamiento de carbono. Con el dinero efectivamente creciendo en los árboles, ¿qué podría retrasar el crecimiento del bosque urbano?

Bosque urbano en Santa Cruz de la Sierra
Cardenales – Paroaria coronata sobre toborochi rosado – Ceiba speciosa. Fotografía cortesía de “Por + Árboles”.

Barreras para mejorar los bosques urbanos, existentes y futuros

Las barreras para avanzar en los bosques urbanos incluyen perjuicios arbóreos reales, potenciales y percibidos, que son superados en número por los servicios. Los perjuicios pueden variar según los ingresos, la cultura y el medio ambiente, haciéndolos fenómenos locales. Los costos financieros de los perjuicios de los árboles urbanos surgen con la plantación y el manejo, lesiones a humanos e infraestructura debido a accidentes, captura de contaminantes del aire debajo de las copas y la necesidad de calefacción adicional de edificios en invierno debido a la sombra de los árboles. Los perjuicios sociales de los árboles surgen cuando se generan alergenos, se obstruyen vistas y accesos, se albergan vectores de plagas y enfermedades, y se genera miedo a la delincuencia o lesiones. El riesgo de muerte por la caída de una rama de un árbol es de uno en diez millones de personas.

Los perjuicios ambientales surgen con el mal uso de productos químicos o herramientas eléctricas para el mantenimiento de árboles, liberación de gases de efecto invernadero en la descomposición de los árboles, aumento del ozono nocivo a nivel de la tropósfera desde compuestos orgánicos volátiles biogénicos del árbol (BVOC por sus siglas en inglés) y desplazamiento de especies nativas con plantaciones de árboles exóticos.

A nivel mundial, las barreras para avanzar los bosques urbanos están emergiendo con la alteración del clima y cambios de uso de suelo, creando obstáculos indirectos cuando la recuperación en caso de desastres naturales consume presupuestos urbanos, y bloqueos directos cuando los árboles se pierden debido a temperaturas extremas, incendios forestales, subidas del nivel del mar, inundaciones, sequías, salinización de suelos, y patógenos y plagas invasivas, este último matando más árboles al calentarse las áreas urbanas. Insidiosamente, se muestra que mayor CO2 atmosférico, contaminación y mayores temperaturas del aire, provocan alergenos de polen y emisiones de BVOC más potentes. Sin embargo, donde hay amenazas, hay oportunidades.

Oportunidades para mejorar los bosques urbanos

Es posible un ciclo virtuoso para extender los bosques urbanos, con beneficios que pagan por el manejo e investigación avanzada de nuevos bosques para maximizar los servicios y minimizar los perjuicios. El campo de la silvicultura urbana crecerá con el de la ciencia urbana, estando listo para crecer rápidamente, generando descubrimientos a nivel del nexo del sistema social y ecológico, crítico para la sostenibilidad. Vincular la silvicultura urbana a la ingeniería ambiental brinda la oportunidad de enfocarse en construir con la naturaleza para lograr auto-diseños basados ​​en sistemas y energías renovables que satisfagan las necesidades humanas y avancen en la conservación de ecosistemas. Dada la audacia de diseñar inspirados en los ecosistemas, este campo abarca la estrategia de gestión adaptativa de aprender de los fracasos. Las innovaciones incluyen nuevos bosques verticales superpuestos a edificios de varios pisos, utilizando el espacio vertical para servir de mejor manera a los ocupantes del edificio y capturar contaminantes.

Jardín vertical en Milán
Complejo residencial “Bosque vertical” en Milán, diseñado por el Arq. Stefano Boeri. Foto de Internet.

Asociar la silvicultura urbana con tecnologías ecológicas puede beneficiar a las empresas y brindar servicios críticos para el bienestar humano aún más allá de la capacidad de árboles.

Existen oportunidades para integrar la silvicultura urbana con medidas de alto perfil y relativamente bien financiadas, que incluyen la restauración de cuencas, humedales y sistemas costeros, y el replanteo urbano, reemplazando la infraestructura gris con infraestructura verde. Han surgido oportunidades anormales con trastornos antropogénicos al clima y los ciclos biogeoquímicos; el calentamiento global ha desencadenado temporadas de crecimiento más largas, y la fertilización y CO2 atmosféricos elevados han acelerado el crecimiento de los árboles, posiblemente conduciendo a árboles más grandes con mayores servicios ecosistémicos. Emocionantes descubrimientos surgirán en la silvicultura urbana a medida que manejemos estas amenazas y aprovechemos estas oportunidades.

Brechas de conocimiento y el camino a seguir

La silvicultura urbana es un campo transdisciplinario que involucra a toda la comunidad, con sus miembros y sus interacciones contribuyendo a las muchas incógnitas en la formulación de políticas holísticas, ciencia y gestión para ciudades sostenibles. Necesidades de investigación para avanzar la silvicultura urbana han sido resumidas por la FAO, e incluyen aspectos ambientales, sociales y económicos, en un rango de escalas espaciales y temporales.

Las incógnitas ambientales incluyen establecer características de los árboles y oportunidades de plantación, seleccionar especies de árboles para aumentar la diversidad, la prestación de servicios y resiliencia forestal, descubrir el papel del microbioma en la salud de los árboles, manejar el estres biótico y abiótico, tales como plagas, incendios, y la contaminación, y vincular los bosques urbanos y la salud humana, con este último conectándose a la investigación social y económica tales como asociaciones público-privadas en el pago de servicios ecosistémicos.

Programas de educación formal y no formal en todos los niveles de edad se estructuran en torno a estas brechas de conocimiento, alentando la ciencia ciudadana, enriqueciendo el aprendizaje basado en la investigación y empoderando a los ciudadanos a hablar en nombre de sus árboles.

El camino a seguir para la silvicultura urbana es diseñar paisajes en asociación con los ODS de las Naciones Unidas y sostener un compromiso internacional para mejorar el bienestar humano y la biodiversidad. Las herramientas de diseño de bosques urbanos incluyen i-Tree (www.itreetools.org), las cuales permiten un movimiento sin líderes donde los ciudadanos pueden inventariar sus bosques urbanos, descubrir los beneficios de diferentes especies de árboles, seleccionar ubicaciones óptimas de plantación y distribuciones en cuanto al tamaño del árbol, y determinar cómo los árboles limpian su aire y agua, mitigan el cambio climático, y muchos otros servicios. El movimiento en pro del arbolado urbano se beneficiará de políticas holísticas y marcos legales, planificación y diseño estratégicos, y gestión adaptativa, monitoreando y financiando para los seres humanos y la naturaleza. Necesitamos contar las historias de éxito de las comunidades de todo el mundo, donde las cosechas de fruta suministran bancos de alimentos en Seattle, EEUU; los cinturones verdes tratan las aguas residuales y combaten la desertificación en Ouarzazate, Marruecos; los suelos tóxicos son limpiados por árboles en Guangxi, China; las temperaturas urbanas y la pobreza se reducen con bosques en Bobo-Dioulasso, Burkina Faso; los viveros purifican el agua potable y generan leña para los necesitados en Dhaka, Bangladesh; y niños en una escuela empobrecida se alimentan de un jardín de árboles regado con aguas grises dentro del paisaje desértico de Lima, Perú.

Estos logros son de base, sanos y empoderadores, y aseguran que los árboles en el futuro no sean relegados a un museo.

La versión original de este artículo de acceso libre fue escrito por Theodore A. Endreny y publicado en la “Nature Communications”, en fecha 09 de noviembre de 2019. Traducción: Ivett Gamarra para Colectivo Árbol (ivettgamarra@gmail.com).

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